Impresiones de mi última visita a Londres (off-topic)




Hace unos días regresé de Londres. Me fui a pasar cuatro días (intento hacerlo cada año desde que regresé a España en el 2005) y aquí vienen mis impresiones:

1. Spaniards everywhere

Está plagado de españoles, como nunca lo había visto. Hay españoles por todas partes.

A principios del milenio había un montón, pero eran… fifty-fifty (la mitad de holidays y la otra mitad currando)…esta vez estaban casi todos detrás de barras, arreglando ropa en las tiendas, sirviendo cafés, en la recepción del hotel, en el bar del teatro… (fuga de cerebros, puta crisis, ¿oportunidades laborales?, Sr. Marianico…, el paro en España). Casi no practiqué inglés porque podía pedir perfectamente un “cortado corto de café” en cualquier bareto…Y la “half pint” se convirtió en una cañita…

Si quieres irte a estudiar inglés al Reino Unido, no vayas a Londres si no vas a ser capaz de resistir juntarte con Spaniards, están por todas partes. ¡Hemos colonizado London city!

2. The Weather

Hizo muy buen tiempo, igualito que en Barcelona o Menorca los mismos días. Ni una gota de lluvia, ni una nube. Iba en manga corta y pasé calor. La peña me hablaba en español y el tiempo era mediterraneo…¿pa qué coger un avión?…respuesta en el punto 3.

3. My favourite city

Londres es mi ciudad favorita del mundo mundial (nunca he estado en New York, though). La mezcla de culturas, el ambiente cosmopolita, la actividad, la pasión en las calles, las caras largas de las inglesas, las barrigotas de los ingleses, esas narices rojas e hinchadas de los pub-goers tan típicas, las chonis inglesas (tan chonis como las españolas, pero anglosajonadas), esos acentos fascinantes que te hacen rebuscar en tu cerebro los orígenes de la schwa, o soprenderte de nuevo, all over again, con el acento cockney, la oferta y variedad cultural…donde me voy al punto 4.

4. Culture /ˈkʌltʃə/ (KALTCHA)

miserablesEsta vez llevé a unos familiares a visitar el Museo Británico y me tragué dos musicales; uno me apasiona y lo he visto 14 veces (Les Miserables) y el otro apasionó a mis acompañantes, pero yo debo admitir que no soy una gran fan de los Beatles (Let it Be).

No visitaba el British Museum desde hacía más de 10 años. Cuando vivía en Londres me gustaba, en mis ratos libres, pasearme por allí. Cada día descubría cosas nuevas. Quien lo conozca ya sabrá que es inmensoooo y que en un rato solo puedes ver las cuatro cosillas destacadas.

Es impresionante ver los frisos del Partenón o las momias o la Piedra Rosseta (“és códol”, para algunos :mrgreen: ), y uno se pregunta qué derecho tienen los ingleses a poseer estas reliquias en vez de que las tengan sus países (¿propietarios legítimos?)…pero al mismo tiempo te das cuenta de lo bien conservado que está todo, cómo se cuida, se mide todo al milímetro, se limpia, se pule…¿cómo estarían estos tesoros si siguieran en sus países de origen?…Os lo dice una persona que ha estado en el Museo del Cairo y en la Acrópolis de Atenas…

Otra cosa no tendrán los ingleses, pero cuidadosos lo son un rato…en casi todo…y con esto saltamos al punto 5.

5. Filthy London

¡Que descuidados y sucios son los ingleses! (pa generalizar un poquillo… 😀 ) La cantidad de mierda y de basura que había en las calles del centro era impresionante. No recuerdo haber visto tanta porquería junta en ninguna de mis visitas anteriores. Las calles eran un vertedero y los callejones apestaban a meado.

¡Qué asco por Dios! Por favor, limpien un poquito Londres que la imagen que da dista mucho de la idealización que tenemos muchos…

6. Al menos hablan inglés

Hay cosas que no cambian (ni cambiarán, gracias a Dios). Los ingleses continúan hablando en inglés :-p

Cuatro días en Londres y uno empieza a refrescar el idioma, a encontrar esas palabras oxidadas que creías olvidadas, a usar esos giros y frases hechas, tics y coloquialismos que solo te salen de una manera natural cuando vives en un país anglosajón durante una temporadilla.

De repente todo vuelve a estar en tu cabeza.

No te sale todo de repente, pero ya sabes que está ahí..que se pierde vocabulario y fluidez, sí, pero que es fácil recuperarla.

No es tan fácil como aquello que algunos insinúan de “es como ir en bicicleta”, no, no lo recuperas tan fácil.

Es como volver a ir en bicicleta después de 20 años sin pedalear, pero con los idiomas, unfortunately, te tienes que pegar unas cuantas hostias antes de sentir que dominas el manillar…el idioma se oxida, se pierde se olvida, pero siempre, con un poco de esfuerzo, se puede recuperar, al menos algo de la fluidez aniquilada por el desuso.

Y hasta aquí esta crónica de un viaje al pasado, que no tiene nada que ver con el blog de aprendeinglessila, pero en el fondo es la esencia de su existencia.

Y antes de The End, una foto que hice de un local en Leicester Square, ¿cómo lo pronunciarías?–> “WOK TO WALK”…interesting  😉

wok to walk

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